
lunes, septiembre 19, 2011
miércoles, agosto 03, 2011
Otro ciclo
La gente sigue apareciendo, tal vez un poco por tu culpa, que me inyecta tu amor, tu apoyo (espero no consuma toda tu energía).
Me reparo de a pedacitos, y sigo con mitad miedo, mitad pilas. Y duermo siesta, y soy colcha de patchwok (o como se escriba) e imagino nuestra casa, y no.
Siento, raramente (¿por cuánto tiempo?), que puedo soltar algunas manos, pero otras, de ninguna manera.
Necesito seguridades, y por eso mi tema sea la "Seguridad" de la que hablan los málditos medios. Y encima me dan de comer.
Temo escribir, temo decir. Temo, bah.
Y a la vez puedo darme el lujo de no creer.
Y este es un post medio gris para volver.
Y sin embargo no me importa, está tan enmalezado y tan tan tan, que, ¿importa?
Sin embargo, intento que no lo sea.
Basura en colores, decía la canción.
Y me lo creí...
;)
Huele a libertad. Vía Varela
Me reparo de a pedacitos, y sigo con mitad miedo, mitad pilas. Y duermo siesta, y soy colcha de patchwok (o como se escriba) e imagino nuestra casa, y no.
Siento, raramente (¿por cuánto tiempo?), que puedo soltar algunas manos, pero otras, de ninguna manera.
Necesito seguridades, y por eso mi tema sea la "Seguridad" de la que hablan los málditos medios. Y encima me dan de comer.
Temo escribir, temo decir. Temo, bah.
Y a la vez puedo darme el lujo de no creer.
Y este es un post medio gris para volver.
Y sin embargo no me importa, está tan enmalezado y tan tan tan, que, ¿importa?
Sin embargo, intento que no lo sea.
Basura en colores, decía la canción.
Y me lo creí...
;)
Huele a libertad. Vía Varela
lunes, junio 13, 2011
Ghost writer
Hoy en mi país es el día del escritor. Y es maravillosamente increíble, porque el día elegido es el del natalicio de un escritor conocido (reconozco, no sin vergüenza, no haber leído nada o casi nada de él), pero no de los libros agotados, ni comerciales, ni por los cuales somos conocidos en el exterior. Sé, sí, que fue un personaje en todo lo que respecta a esa palabra y al eufemismo que simboliza. Se conmemora el nacimiento de Leopoldo Lugones.
Por eso hoy en mi país es el día del escritor.
Y eso me llama a una reflexión o a una pregunta. O a todo.
Desde chica que escribo. Para algunos, muy bien; para mí, no mejor que la media que esboza palabras más allá de las obligaciones cotidianas que ameritan esa acción. Pero no más que eso.
Sin embargo, creo, algo que es fundamental es el consumo, más allá de todo talento. Y algo que hacía de pequeña, ahora ha sido reemplazado por gran cantidad de bolsas con libros "sin usar", acumulados, novísimos, pero casi amarillentos.
Creo, (me) debo volver a la lectura afanosa, desesperada, voraz de más palabras en papel (mientras dure); conocer, amar, soñar con cada historia, frase para poder encontrar (si lo hubo) a mi Yo escritora.
Desde este rincón, mi humilde homenaje a los que escriben...
♪♪♫♫♫. Leroy Anderson
Por eso hoy en mi país es el día del escritor.
Y eso me llama a una reflexión o a una pregunta. O a todo.
Desde chica que escribo. Para algunos, muy bien; para mí, no mejor que la media que esboza palabras más allá de las obligaciones cotidianas que ameritan esa acción. Pero no más que eso.
Sin embargo, creo, algo que es fundamental es el consumo, más allá de todo talento. Y algo que hacía de pequeña, ahora ha sido reemplazado por gran cantidad de bolsas con libros "sin usar", acumulados, novísimos, pero casi amarillentos.
Creo, (me) debo volver a la lectura afanosa, desesperada, voraz de más palabras en papel (mientras dure); conocer, amar, soñar con cada historia, frase para poder encontrar (si lo hubo) a mi Yo escritora.
Desde este rincón, mi humilde homenaje a los que escriben...
♪♪♫♫♫. Leroy Anderson
sábado, junio 04, 2011
La loca
No era de esas personas de las que te cruzabas de vereda por su aspecto o su olor. Todo lo contrario.
Tenía una belleza arcaica, de un pasado lejano. Tal vez, inexistente: literario podría decirse.
Su piel era de un color que no era color piel. Blanco azulada, con matices verdes, pero tenía pizca de azul, de eso estoy segura. Hecho que contrastaba con sus uñas, que se pintaba de rojo, y los ojos, también. O era fucsia.
Era muy delgada, pero por lo que sé, en su pasado le sobraba la carne que hoy le faltaba.
Tuvimos una amistad de un par de años, tal vez algo artificial, o artificiosa, pero eso existió.
Y un día, de golpe, aunque si miro para atrás se escurrió como agua, se terminó.
Al principio no me di cuenta, pero tras correr el tiempo, todo fue más claro.
Hoy lo sé, ella estaba loca, porque sabía, finalmente, lo que quería.
Vértigo. Ismael Serrano
Tenía una belleza arcaica, de un pasado lejano. Tal vez, inexistente: literario podría decirse.
Su piel era de un color que no era color piel. Blanco azulada, con matices verdes, pero tenía pizca de azul, de eso estoy segura. Hecho que contrastaba con sus uñas, que se pintaba de rojo, y los ojos, también. O era fucsia.
Era muy delgada, pero por lo que sé, en su pasado le sobraba la carne que hoy le faltaba.
Tuvimos una amistad de un par de años, tal vez algo artificial, o artificiosa, pero eso existió.
Y un día, de golpe, aunque si miro para atrás se escurrió como agua, se terminó.
Al principio no me di cuenta, pero tras correr el tiempo, todo fue más claro.
Hoy lo sé, ella estaba loca, porque sabía, finalmente, lo que quería.
Vértigo. Ismael Serrano
miércoles, abril 06, 2011
Soy un árbol
Soy semilla, soy hojas verdes y amarillas, y flores y semillas.
Soy lo vientos de la orilla y de la montaña, los lagos y las sierras.
Soy las películas que vi, que amo, que están ahí, que imagino y me contaron.
Soy remolacha y zanahoria, mandarina y pera.
Soy los libros que me circundan por todos lados, los por editar, por comprar y por leer.
Si soy una tela, soy tul o plumetí u organza. Me gustan las transparencias.
Me gusta la pimienta, pero soy avainillada, con dejos de azafrán y pomelo.
Soy música cantada, pero no tocada.
Soy sensaciones más que argumentos.
Soy caoticamente lluviosa, gris y gritona.
Soy anteojos, los de miope.
Soy un poco vagancia y adrenalina.
Soy intensa y oxímoron, lábil.
Me aburro fácil, pero no cierro nunca.
Soy árbol otra vez, un deja vú que se repite sin más.
Pero siempre en flor.
En la mesa de la compu que oficia de escritorio, la taza guarda gotas residuales de canela, clavo y frutas. Sabor a magia. De esa que pocas veces se repite en la boca, en los gustos.
Igual ahora estoy a dieta, así que estos son mis pequeños placeres.
Sin embargo, este no es el tema de hoy.
Poesía rock. Leo García
Soy lo vientos de la orilla y de la montaña, los lagos y las sierras.
Soy las películas que vi, que amo, que están ahí, que imagino y me contaron.
Soy remolacha y zanahoria, mandarina y pera.
Soy los libros que me circundan por todos lados, los por editar, por comprar y por leer.
Si soy una tela, soy tul o plumetí u organza. Me gustan las transparencias.
Me gusta la pimienta, pero soy avainillada, con dejos de azafrán y pomelo.
Soy música cantada, pero no tocada.
Soy sensaciones más que argumentos.
Soy caoticamente lluviosa, gris y gritona.
Soy anteojos, los de miope.
Soy un poco vagancia y adrenalina.
Soy intensa y oxímoron, lábil.
Me aburro fácil, pero no cierro nunca.
Soy árbol otra vez, un deja vú que se repite sin más.
Pero siempre en flor.
En la mesa de la compu que oficia de escritorio, la taza guarda gotas residuales de canela, clavo y frutas. Sabor a magia. De esa que pocas veces se repite en la boca, en los gustos.
Igual ahora estoy a dieta, así que estos son mis pequeños placeres.
Sin embargo, este no es el tema de hoy.
Poesía rock. Leo García
martes, marzo 29, 2011
Sui Generis
La canción es un vaivén que me causa carcajadas que me remontan a momentos en los cuales tenía unos cuantos kilos de menos (por lo menos quince o veinte), fumaba y me vinculaba patológicamente.
Pienso en perros que no sean perros, en personajes nefastos en musculosas amarillas y pelo revuelto y de dudoso color.
Por otra parte, ayer comencé a intentar adelgazar los kilos de más que sobrevinieron (por no decir que me llevaron puesta –pensé en decir "me pasaron como una aplanadora", pero lo pensé mejor, porque de plana, nada de nada–) luego de que me ennovié y dejé de fumar.
Me percibo, por otro lado, con cierto frenesí, cierta aceleración que perturba mi calma y me lleva a un nerviosismo pasajero, como si intuyera que algo bueno está por venir.
Mientras tanto colecciono llaveros, cuadernos y agendas.
¿Estoy para terapia, no?
En el hospicio. Pastoral
Pienso en perros que no sean perros, en personajes nefastos en musculosas amarillas y pelo revuelto y de dudoso color.
Por otra parte, ayer comencé a intentar adelgazar los kilos de más que sobrevinieron (por no decir que me llevaron puesta –pensé en decir "me pasaron como una aplanadora", pero lo pensé mejor, porque de plana, nada de nada–) luego de que me ennovié y dejé de fumar.
Me percibo, por otro lado, con cierto frenesí, cierta aceleración que perturba mi calma y me lleva a un nerviosismo pasajero, como si intuyera que algo bueno está por venir.
Mientras tanto colecciono llaveros, cuadernos y agendas.
¿Estoy para terapia, no?
En el hospicio. Pastoral
Etiquetas:
Descarnada (a flor de piel),
Intimista
martes, marzo 22, 2011
D'éte
Lo que se siente al nadar en una pileta grande, donde tus pies no hacen pie, donde todo es turquesa o celeste, la presión y el cloro del agua aprietan tus globos oculares, el pataleo cual delfín (en tu imaginario sos leve, difusa, diáfana, etérea, palabras poéticas y luminosas) te llena de energía.
Les jours tristes. Yann Tiersen
El pelo (sí, pelo, no cabello en mi país) húmedo, goteante, chorreando las baldosas, el pasto, el parquet y la cama.
No es lo mismo el acuífero sentir de la pileta que el de la ducha (aunque sean igual de reparadores).
Creo que todo se trata de nadar. Solo. O no. Sola. O no. Pero nadar.
Les jours tristes. Yann Tiersen
jueves, marzo 03, 2011
lunes, febrero 14, 2011
La cerrazón de la serranía
Las piernas se estiran lampiñas y se decoloran del blanco azulado al dorado pálido para llegar, al final de las vacaciones, a un té con leche.
Esa mismas piernas que dos años antes casi fallecen bajo una camioneta cerca de otro cordón montañoso y que esta vez solo fueron víctimas de una abeja y de una cámara fotográfica bajo mi aprobación abrazaron el cuerpo viril de tres años de amor, sintieron un tirón en el muslo izquierdo y caminaron sierras que se imaginaron propias.
Esta vez no hubo más que fotos, no hubo textos en azul lavable ni en cuadernos que llevó la mochila celeste por doquier bañada de esencia de maracuyá, pero sí, palabras apretaditas para el recuerdo personal e íntimo y para invadir de bits (o no) la pantalla de los lectores potenciales y los de siempre.
Nunca se tendrá le certeza de si fue el miedo a la muerte que a veces invade, los efluvios orientales, el yoga ajeno, las meditaciones, torsiones y estiramientos o el aire serrano, pero algo cambió las almas, eso es casi seguro, pequeñamente pasiva, pero genuina metamórfosis.
Hubo brazos y abrazos y palabras malas (las de verdad malas, las hirientes, las que lastiman y hacen llorar, y no hay soplido que cure), pero hubo gestos hermosos, vitales, generadores de pensamiento y magia y dudas sobre los que parecían ser argumentos plantados en tierra firme.
Fueron dos semanas y un plus que parecieron tu aliento en invierno, que se empaña y borra al instante, pero duraron lo suficiente como para generar estas letras...
Al amparo del cielo. Liliana Vitale
Esa mismas piernas que dos años antes casi fallecen bajo una camioneta cerca de otro cordón montañoso y que esta vez solo fueron víctimas de una abeja y de una cámara fotográfica bajo mi aprobación abrazaron el cuerpo viril de tres años de amor, sintieron un tirón en el muslo izquierdo y caminaron sierras que se imaginaron propias.
Esta vez no hubo más que fotos, no hubo textos en azul lavable ni en cuadernos que llevó la mochila celeste por doquier bañada de esencia de maracuyá, pero sí, palabras apretaditas para el recuerdo personal e íntimo y para invadir de bits (o no) la pantalla de los lectores potenciales y los de siempre.
Nunca se tendrá le certeza de si fue el miedo a la muerte que a veces invade, los efluvios orientales, el yoga ajeno, las meditaciones, torsiones y estiramientos o el aire serrano, pero algo cambió las almas, eso es casi seguro, pequeñamente pasiva, pero genuina metamórfosis.
Hubo brazos y abrazos y palabras malas (las de verdad malas, las hirientes, las que lastiman y hacen llorar, y no hay soplido que cure), pero hubo gestos hermosos, vitales, generadores de pensamiento y magia y dudas sobre los que parecían ser argumentos plantados en tierra firme.
Fueron dos semanas y un plus que parecieron tu aliento en invierno, que se empaña y borra al instante, pero duraron lo suficiente como para generar estas letras...
Al amparo del cielo. Liliana Vitale
sábado, enero 15, 2011
Cuando se termina
El aire falta
se hace incienso
ahoga
se enceguece la mirada
los ojos se inflaman
y el cuello se aprieta
por una mano invisible.
Cuando se termina
sabés que el dolor
desaparecerá
y las vivencias
-amargas hoy-
serán dulces recuerdos
-a veces-
alguna vez.
El momento era cercano
predecible
y nadie quiso nombrarlo.
A felicidade. Maria Creuza, Toquinho y Vinicius de Moraes
se hace incienso
ahoga
se enceguece la mirada
los ojos se inflaman
y el cuello se aprieta
por una mano invisible.
Cuando se termina
sabés que el dolor
desaparecerá
y las vivencias
-amargas hoy-
serán dulces recuerdos
-a veces-
alguna vez.
El momento era cercano
predecible
y nadie quiso nombrarlo.
A felicidade. Maria Creuza, Toquinho y Vinicius de Moraes
Etiquetas:
Género negro,
Poética (Litterae)
lunes, noviembre 29, 2010
sábado, noviembre 27, 2010
miércoles, octubre 13, 2010
No quiero ser un pájaro marrón
Morir agazapada en un sillón
vivir bajo los efluvios de tus condenas
No quiero ser un pájaro marrón.
Mi alma de haiku
pequeña y breve
alma de haiku
que no tiene síntesis
pero petende ser sentida
no quiere ser un pájaro marrón.
No quiero grises
ni colores neutros
si nada en mí
se comporta asceta
si los margenes
caducan
–no existen–
si soy extrema
No quiero ser un pájaro marrón
Los pájaros perdidos. Julia Zenko
vivir bajo los efluvios de tus condenas
No quiero ser un pájaro marrón.
Mi alma de haiku
pequeña y breve
alma de haiku
que no tiene síntesis
pero petende ser sentida
no quiere ser un pájaro marrón.
No quiero grises
ni colores neutros
si nada en mí
se comporta asceta
si los margenes
caducan
–no existen–
si soy extrema
No quiero ser un pájaro marrón
Los pájaros perdidos. Julia Zenko
viernes, octubre 08, 2010
Calesita
Quiero dar vueltas y vueltas, y esto excede el hecho de que sea viernes. Quiero ser la protagonista de un videoclip de Regina Spektor, y que haya sol de fondo y mariposas y yo con un vestido blanco...
Y asumo mis clichés y me río en su propia cara. Esta soy yo.
Qué lindo girar y girar con esa despreocupada sensación de infancia, atemporal...
Otra vez las ganas de "mis" proyectos, de abastecer mis necesidades con otra mirada y madurez.
Luminosa luciérnaga soy. (Y me rigen los L, y a la vez soy yo solita quien camina.)
Correr y caminar, y estirar los brazos, y escribir lo que quiero, y asir un eje imaginario, que no importe su orientación, total es solo mío. Mis chakras, mis centros de luz alertas.
¡Qué felicidad!
Y giro, y giro..
Better.Regina Spektor
Y asumo mis clichés y me río en su propia cara. Esta soy yo.
Qué lindo girar y girar con esa despreocupada sensación de infancia, atemporal...
Otra vez las ganas de "mis" proyectos, de abastecer mis necesidades con otra mirada y madurez.
Luminosa luciérnaga soy. (Y me rigen los L, y a la vez soy yo solita quien camina.)
Correr y caminar, y estirar los brazos, y escribir lo que quiero, y asir un eje imaginario, que no importe su orientación, total es solo mío. Mis chakras, mis centros de luz alertas.
¡Qué felicidad!
Y giro, y giro..
Better.Regina Spektor
martes, octubre 05, 2010
En-amor
Hoy quiero hablarte desde mis visceras más viscerales.
Estoy teniendo días excesivamente largos, pero que se me hacen extremadamente cortos (¿por qué los superlativos tienen 'x'), tengo nervios, miedos, malos humores más de lo habitual, berrinches, caprichos que hacen que cualquiera que se me cruce, prefiera "cruzar" a la vereda de enfrente.
Tengo dudas de todo, de mí y de todos.
Escribo cosas tediosas, me quejo de los escritos tediosos que tengo que corregir, y fundamentalmente siento que me estoy perdiendo de disfrutar muchas cosas.
Pero hay una que no quiero, especialmente, dejar que se me pase de largo.
Hoy fuimos a ver casas.
Eso significa que llegaste.
Alguien me ama solo a mí. Vos.
Me elegiste, me elegís.
Por primera vez vas a tener tu casa fuera del ala paterna. Y querés que sea conmigo.
Gracias.
Porque yo soy porque vos sos.
When I fall in love. Nat King Cole & Natalie Cole
Estoy teniendo días excesivamente largos, pero que se me hacen extremadamente cortos (¿por qué los superlativos tienen 'x'), tengo nervios, miedos, malos humores más de lo habitual, berrinches, caprichos que hacen que cualquiera que se me cruce, prefiera "cruzar" a la vereda de enfrente.
Tengo dudas de todo, de mí y de todos.
Escribo cosas tediosas, me quejo de los escritos tediosos que tengo que corregir, y fundamentalmente siento que me estoy perdiendo de disfrutar muchas cosas.
Pero hay una que no quiero, especialmente, dejar que se me pase de largo.
Hoy fuimos a ver casas.
Eso significa que llegaste.
Alguien me ama solo a mí. Vos.
Me elegiste, me elegís.
Por primera vez vas a tener tu casa fuera del ala paterna. Y querés que sea conmigo.
Gracias.
Porque yo soy porque vos sos.
When I fall in love. Nat King Cole & Natalie Cole
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