El subte anda rodando y las vías chirrían mis oídos lamentos y mi corazón al oeste –aunque esté al Este– y mis ojos melancolizan mis palabras por las noticias...
un cascabel se entromete entre mis historia vibrante expectante y nada en mi habla produce gloria florida aunque mas no viamonte y grito estrepitosamente pensando en el tren de mis pensamientos buscando el aura que ilumine mi aurora
¿y qué? ¿por qué?
tengo miedo a la muerte joven tengo miedo a no ser constante a veces, a mi falta de algarabía y me acurruco en un canto –tal vez no rodado–