miércoles, junio 28, 2006

. . .

Con la poesía -o poema- anterior, se cierran "las" secuencias. No estoy segura secuencias de qué, porque fueron escritas por mí hace cierto tiempo, pero seguramente en ese momento estaba viviendo en escenas... No lo sé. Tampoco lo recuerdo.

Hace algunos días también, que este espacio pareciera estar casi abandonado de presencias -inclusive la mía, eso es más que obvio-, o poblado de fantasmas ("que no es lo mismo, pero es igual..."), pero cada uno de nosotros tenemos nuestras obligaciones, nuestros tiempos, en fín, una vida más allá del blog, de la pantalla, una vida después de... Además está el Mundial, que nos tiene a todos en estado de tensión nerviosa.

Tengo pensado dar un par de materias, así que tal vez no escriba con tanta asiduidad -si me pongo media pila y hago el esfuercete-, pero cuando lo haga será con más bríos.

Uno no escribe para los otros, sino para el mundo, o tal vez sólo para el propio microcosmos interior, pero reconozco que extraño leerlos, responderles, pero sé que varios de ustedes -porque lo hemos hablado, de hecho- andan con una y mil cuestiones laborales que los detiene para casi todo, menos para respirar -y a veces hasta para eso...-

Acá estámos aunque haya silencio. Seguramente vaya a haber algunas líneas, aunque no sé si sean tan deliciosas, pero a veces, el deber llama.






Sigo acá (y los extraño, infinitamente mucho...)

2 comentarios:

  1. No dejes que nada detenga tus sueños, y recuerda que "o tempo nao para".

    Si te haces algún tiempo para escribir, aquí estaremos para leerte.

    Lo mejor de lo mejor para ti.

    ResponderEliminar
  2. Grashiashhhhhhhhhhhhhhhhhhhh... Y veré qué puedo hacer...

    ResponderEliminar

Sin caer en la tentación de ser pedante, descubro que la polifonía y la hipertextualidad me han hecho más rica.
Deje su mensaje luego del beep. Vuelva cuando quiera.
Beep.