martes, abril 27, 2010

Luz divina

Cecilia tenía el pelo castaño y la voz insoportablemente chirriante, de esas que te taladran los oídos y la cabeza y deseas que se silencie... Cecilia tenía flequillo y una mirada que derretía cualquier témpano, al punto que no querías más que acurrucarte en su abrazo. Sí, era eso, Cecilia era un oxímoron. O es.
No supe más nada de ella, lo que sí recuerdo fueron la primera y la última vez que la vi.
La última vez, estaba con su habitual calidez y Juan charlando como si no hiciera frío y fuera de noche con un hombre de la calle. Era tarde y no me detuve a indagar al respecto, pero Cecilia no tenía prisa y supe que entendía el sentido del agua, del aire, del sol. En fin, de la vida.
La primera vez, era pura sonrisa. No recuerdo cómo fue ni acerca de qué comenzamos a charlar, pero al instante estabamos esperando a la profesora entre mate y mate riéndonos a carcajadas. Nunca fuimos amigos en el estricto sentido de la palabra, pero siempre hubo un cálidez implicita, ella era la hermana que yo nunca tuve, y yo, su hermano.
No sé por qué, pero una mezcla de horarios complicados en la facu, mis horarios de canillita que me impedían ciertas salidas de fines de semana «porque tengo que abrir el kiosco» hicieron que dejaramos de frecuentarnos y a nuestros contactos-nexos en común.
La última vez que la vi no quise interrumpirla, pero supe, definitivamente, que comprendía el sentido del agua, del sol, del aire. En fin, de la vida...

Luz divina.Lisandro Aristimuño

11 comentarios:

  1. Amor muy bueno el micro relato, muy buenas imagenes. Creo que yo corregiría 2 cositas nomás "Juan charlando como si no hiciera frío y fuera de noche con un hombre de la calle" ahi algo le pondría porque se mezcla la idea de frío y fuera de noche lo pondría entre comas como aclaración. y "pero al instante estabamos esperando a la profesora entre mate y mate riéndonos a carcajadas" pondría una coma después del último mate. Más allá de lo que cambiaría por mi manera de escribir el texto está impecable.
    Te amo y espero la corrección de mi libro para su publicación.
    besos

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  2. Qué lindo texto, Juli. Me gusta mucho, cuando se basan en escenas cotidianas, en las que se puede identificar algo de "mágico".

    Yo creo que hay muchas Cecilias en el camino, con esa "luz divina", y que por eso mismo, son como destellos, aparecen en determinados momentos, iluminan y se van a iluminar a otros con su luz.

    Son de esa "gente tan necesaria" para resignificar el sentido del agua, del sol, del aire, de la vida...y hasta de uno mismo.

    Y el tema, precioso.

    Un abrazoteee.

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  3. En los relatos cotidianos es donde un más se siente identificado.

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  4. Me encantó! Lo mejor fue releerlo con Aristimuño de fondo. Te felicito Ju cada vez me gusta más lo que haces. Besotes

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  5. Mis muy queridos todos:
    Vale decir que me tomé mucho tiempo para responderles y para volver a postear, pero, de alguna forma, creo que todavía estoy acomodando ciertas cosas que hay que acomodar, y por lo tanto, estoy sacudiendo modorra, errores, pensamientos, dudas, historias, reflexiones, y eso, en algún punto, invade ciertos espacios, como es este.
    Sólo les pido que se queden, que se acomoden, que tomen mate –los que sí toman ;)– y seguimos estando cerquita.

    ¡¡¡Bienvenidos y abrazos!!!


    Ju

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  6. Juli, me encantó como quedó el blog.

    Despuès paso a comentar el texto, muy lindo y muy vos, por cierto.

    Besotes.

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  7. Juli, me encantó como quedó el blog, muy lindo =)

    Despuès paso a comentar el texto, muy bueno y muy vos, por cierto. Siempre es lindo encontrarse con tus letras :)

    Besotes.

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  8. (Perdón por dejar dos comentarios similares, es que pensé que no se publicaban jajaja)


    Besos con sueñooo

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  9. Sil ♥:
    Gracias Sil, por estar allí, por tu mirada que cobra y genera vida, por percibir...

    Gracias.

    ¿nos vemos?


    Ju

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Sin caer en la tentación de ser pedante, descubro que la polifonía y la hipertextualidad me han hecho más rica.
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