viernes, noviembre 03, 2006

Cinco mentarios (como va a ser ese post...)

Consigna cinco: A partir de una foto que fue dada, había que describir (luego de unas preguntas generadas días antes de la escritura del texto) un escenario y una escena.


Descripción de escenario y escena
[Descripción densa]

[Primera parte: Cuestionario a raíz de]

¿Es una mujer? ¿Por qué va sola caminando por allí? ¿De donde viene y hacia adonde va? ¿Qué clase de lugar es ese? ¿Qué hora es? ¿Quién saca la foto? (si pareciera que no hay nadie) ¿Qué temperatura hace? (Aunque pareciera ser otoño o invierno) ¿Cuáles son los sonidos que se escuchan? ¿y los perfumes que se huelen? ¿Qué busca esa persona? ¿Cómo se siente? ¿Por qué no se ve otro ser viviente, ni movimiento alguno? (autos, etc.) ¿Hace mucho que no llueve? ¿El pasto está recién cortado en algún sitio? ¿Por qué hay sensación de tristeza, de ahogo? (y a la vez, ese rayo de luz que se cuela entre los árboles al inicio del camino) ¿Hay luz natural? (ésta sólo la dejo porque Sebastián dijo que no nos las cuestionáramos a las preguntas, pero la que va es la siguiente) ¿Hay luz eléctrica?

[Segunda parte: Descripción propiamente dicha]

En el ambiente flotaba olor a tiempo incierto: podría haber sido el amanecer (o temprano en la mañana), o la hora de la siesta. El sonido estaba invadido por el concierto denso de grillos y chicharras (que son más frecuentes en verano, aunque extrañamente fuera otoño, bordeando casi el invierno), y por algún pajarito solitario, que apenas cantaba. El aroma era seco, rancio, abandónico: la nada misma. Faltaba humedad, el pasto presentaba un color ceniciento, opaco: hacía días que no llovía.
Sin embargo, alguien caminaba por allí. Un ser viviente habíase animado a andar por allí. Una sombra, un bulto lejano, moviéndose furtivo, raudo, apurado, por el sendero seco, polvoriento, solitario. ¿Qué extraño pensamiento la llevaba a tomar la decisión de ir por allí? Hacía tiempo ya, que nadie transitaba por ese paraje, por eso, seguramente algo de vital importancia la llevaba a estar allí, en ese lugar y a esa hora. En otro momento histórico, todo hubiera sido diferente, pero no en la actualidad. Las compañías eléctricas habían tomado la decisión de arrancar de cuajo los postes, o incluso de no colocar nuevos: era un sitio prohibido, olvidado, abandonado de la mano de Dios, y de cualquier otro ser. Por eso continuaba siendo extraño que alguien estuviera por ahí, ¡qué alguien hubiera recorrido el paraje!

2 comentarios:

  1. Conozco a esa mujer, solitaria en la soledad, caminante en caminos que ya nadie recorre.

    La veo allí, perdida para el resto, sin buscar realmente nada, pues ya lo ha encontrado.

    Esa mujer, de latidos tenues, recorre rincones olvidados, como para no abandonar el pasado, como para que nada quede solo.

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  2. Gab:
    la soledad..., la circunstancia vertiginosa de la búsqueda...
    es así...

    besos...

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Sin caer en la tentación de ser pedante, descubro que la polifonía y la hipertextualidad me han hecho más rica.
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