miércoles, noviembre 22, 2006

Noche de miércoles

Llovía
chiflete en la ventana a la calle
historias cargadas
(adentro y afuera)

solemnidad
que se nos fue dejando en las sillas naranjas
para truequearlas por sonrisas
(y a veces vegetales...)

...

prosa volando en el aire
y extranjeras palabras nuevas

invitados a una fiesta de puertas abiertas
algunos descargaron sus alforjas
-y partieron-
otros nos alzamos a la barca
para surcar el viaje
con asistencia perfecta

y no hubo lluvia, ni cumpleaños
que nos detuviera

y ahora que el calendario cobra sus hojas
el alma se nos queda en Venezuela
en la bañadera amplia
en el botiquín recién pintado
en los pasos de los vecinos -y nuestros sobresaltos-
en los restos de vela del corte de luz
en los pic nic improvisados
en las bebidas de pomelo color fosforecente
en un aprendizaje desestructurado
en un grupo de almas rozadas sin quererlo
que llevaran en sus cuadernos y mochilas
vestigios de una noche de miércoles...

(...para siempre)

2 comentarios:

  1. En la primera lectura me resultó oscuro, dificil de entender... pero quizas soy yo que finalizando el año estoy con la cabeza estropeada por trabajo.

    Una segunda leída (con la pista de Venezuela calle del taller), el cielo se despejó, y salió a la luz la magia, la sutileza y la belleza de tus palabras siempre acertadas, siempre disparadoras, poesía ... quien puede detenerte?

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  2. Gaby:
    gracias por lo que decís de que que no se me puede detener en la poesía...
    Te cuento que la gente del grupo del taller (o sea los destinatarios), se pusieron celositos por tu comment, jajja
    besos...

    ResponderEliminar

Sin caer en la tentación de ser pedante, descubro que la polifonía y la hipertextualidad me han hecho más rica.
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