martes, octubre 31, 2006

Periplo de una noche bizarra con patas largas… (Re-cargado) * Texto reescrito en colaboración con Gastón Gayoso Cuesta

Te tomás el tren –una vez más– una tarde calurosa, y te arrepentís del saquito que llevás puesto (¡y ni hablar de la campera de jean que te hace demasiado pesada la mochila!). Llegás a destino, y no te espera nadie (volvés a putear). Al fin llegan a buscarte y empieza una larga caminata de quince cuadras transformadas en dos horas y media (¡una locura como todo los aconteceres de nuestra vida!) que se fue mechando con abrazos, zamarreos y algún beso políticamente incorrecto.
Tu misión en ese lugar era ir a un recital…
Pasas a acicalarte en un baño público, mientras tu complice prueba teléfonos de igual calidad (por si alguien no entiende, públicos), y retoman el viaje de vuelta al punto de partida para tomar otro tren hacia el lugar de destino.
Caminan tres cuadras siguiendo a tres adolescentes con igual corte de pelo (la chica incluida), y llegan a una casa –aparentemente familiar–, pero al entrar, se encuentran con habitaciones vacías, pobladas de cuadros, almohadones y biombos y luz de tubo y una infaltable araña pollito, empapeladas con páginas de libros viejos, mesas ratonas con manteles contrastantes, luz baja, marionetas y cortinas de bolas de cristal de colores, megacolchones verdes, con almohadones, una cocina devenida en bar (al que por alguna cuestión metafísica o utilitaria decidieron no entrar), y al final del pasillo un patio-jardín, con hamaca paraguaya, una sábana a modo de pantalla proyector de diapositivas (y aquí me corrigen diciendo que era un lienzo para pintar), y un vasto jardín, donde no se terminaba de divisar sus límites y el de las sombras que bailaban por allí. La luz del baño permaneció encendida durante toda su estadía. El perfume era a cannabis y fuerte patchouli. La gata era Matilde. Y había un personaje que probó la hamaca y jugó a ser viento, oliendo las flores y haciendo sonar los llamadores de ángeles. Eso colmó sus paciencias, y decidieron huir raudos, de la mano, hacia otro lugar, sin que tu compañero quisiera fotografiar siquiera, el origami de la puerta de entrada.
Otra vez las tres cuadras, el tren y la incertidumbre, los besos clandestinos y a la incertidumbre.

(Exclusivamente para este boletín, declaraciones de uno de los protagonistas)
(...)
"Y llegas despues de transitar unas cuadras oscuras al supuesto lugar del recital.Es una casa, de quien nadie lo sabe, revisas la direccion para estar seguro y confirmas que ese es el lugar. Un instinto de conservacion te provoca un pequeño escalofrio, pero aun asi entras.
Dentro encontras una sala principal, que da a las distintas habitaciones, cuatro para ser precisos. Entras despacio en la mas cercana, un par de almohadones en el piso dispuestos de tal forma que uno pueda sentarse a admirar un cuadro colgado en la pared. El contenido del cuadro: trazos aleatorios de colores aleatorios. Algo huele mal, tal vez sea el intento de ser artistico, el aparente hippismo o algun sahumerio con olor a ningun perfume.
Revisas las otras 3 habitaciones, luces tenues, colchones en el piso,cosas colgadas, todo parece una especie de harem hindu para drogarse y acostarse. Definitivamente alguien aqui pretende ser un Beatle en etapa de conversion al hinduismo, mmm, o algo asi.
Salis al patio en busca de aire libre de sahumerio, en tu camino encontras un baño y una cocina dentro de la cual la gente parece estar tomando algo, pero pasas rapido y no miras en detalle.
En el patio estas en una pequeña galeria, mas al fondo un jardin de plantas, algun que otro arbol y gente oculta entre arbustos.En un rincon una especie de alterno saca de su mochila un cuadernito y se pone a dibujar algo. Otras cuatro personas con un estilo mezcla rolinga y brit pop se dirigen a un costado de la casa donde hay una tarima,tres de ellos admiran al cuarto que pretende ser algo asi como un fotografo.En el otro extremo de la galeria cuelga un lienzo bastante grande que sera victima en algun momento de la noche de chorros de pintura al azar.Un gato gordo se pasea como puede por el lugar. De pronto aparece, es unfreak!, y camina de un lado a otro oliendo cada planta que encuentra (la mayoria sin olor, sin perfume) y soplando los llamadores de angeles (algunos de caracoles,otros de maderitas).
Tu instinto de conservacion ataca de nuevo, te das cuenta que el recital va aempezar muy tarde o tal vez no empiece nunca y termines tirado en un colchon fumando arco iris de colores y hablando de como encontrar el nirvana pintando manchitas al azar en un lienzo y antes de que te des cuenta probablemente todos a tu alrededor esten desnudos haciendo el amor.No!, debes escapar, te espera una pizza con cerveza."
(...)


Cena con amigable pizza de verdeo, y cerveza helada. Charla amena. Y el azar diciendo que la noche sigue en otro lado. Pero al llegar nuevamente a la estación, un gendarme, se les acerca y les dice que el último tren ya partió (¿será alguna señal…?). La moneda mintió (y eso sería confirmado al día siguiente).
Otra eterna caminata –como buscando un oasis donde hacer parada– y cafés con leches reparadores, no así la música que reinaba en el ambiente. Y ahí estalló el fastidio, la búsqueda de otro azar-oráculo que diera una respuesta a la búsqueda de paz, y tampoco fue así.
Otra vez el tren (ya con la carga suficiente de sueño, fastidio y tedio), su espera y en ella una rata pasajera, que termina de erizarte los nervios. El tren, lleno; el colectivo, también lleno. ¿Qué más podía pasar? ¿Quedarse dormidos dos horas?

4 comentarios:

  1. Noche bizarra si las hay, jaja, pero bueno, siempre hay mejores.

    Besos.
    Tq

    Gas

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  2. Aquí en Montevideo no se si siguen existiendo lugares así. Pero a fines de los 80 y comienzos de los 90 varias veces me encontré recorriendo ese tipo de parajes, tan extraños, tan Charly, tan Mateo, tan George Harrison.

    Eso si, ojo con la palabra "bizarro" pues para la Real Academia tiene otro significado: (De it. bizzarro, iracundo).
    1. adj. valiente (ǁ esforzado).
    2. adj. Generoso, lucido, espléndido.

    La confusión es con la palabra inglesa "bizarre" cuyo significado es: very unusual or strange.

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  3. Gas : corrija o no corrija Gaby (o tal vez por nuestra excesiva influencia anglo) es que tuvímos esa noche bizarra en todo aspecto. Gracias por la colaboreta en la escritura, por tu aporte...
    besos

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  4. Gaby: ¡sos un librote grandote abiertote! Gracias por siempre aportar al conocimiento de todos...

    besos en U

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Sin caer en la tentación de ser pedante, descubro que la polifonía y la hipertextualidad me han hecho más rica.
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